10 marzo 2021

La importancia de la justicia restaurativa en la reparación integral a las víctimas y como garantía de no repetición

El 26 de septiembre del 2020 se cumplieron cuatro años de la firma del acuerdo de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP). No era la primera vez que Colombia atravesaba por un proceso de desmovilización de un grupo armado.

Durante la administración de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), treinta y cuatro bloques de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) también pactaron una dejación de armas entre el 2003 y 2006 (Verdad Abierta, 2008). Esta experiencia de desarme hizo que por primera vez en el país se reflexionara sobre la justicia transicional, la cual, además de pensar en el ámbito penal, adopta “medidas de restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición, para iniciar la desmovilización de grupos armados ilegales y establecer la verdad, justicia y reparación para las víctimas” (Chaparro González, 2014, pág. 78). De este modo surgió la Ley 975 de 2005, conocida comúnmente como la Ley de Justicia y Paz. En el año 2012, a partir del Acto Legislativo 01, el Congreso de la República rediseñó el modelo de justicia transicional y así, se originó el Marco Jurídico para la Paz, en el que se indican ciertas condiciones que debían tenerse en cuenta al momento de iniciar negociaciones con otros actores armados. Entre las más importantes a señalar están “la búsqueda de la verdad y construcción de la memoria histórica (…) las garantías de no repetición (…) y la reparación integral a las víctimas” (Ministerio de Justicia, s.f.). Es con base en este Acto y, además, con la intención de cumplir con el punto cinco “Sobre las víctimas del conflicto armado”, que se estableció el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) en los acuerdos firmados en la Habana. 

 Como puede observarse con este breve recuento de lo que ha sido la historia de la justicia transicional en el país, la condena penal de los ex combatientes por los crímenes cometidos durante el estado de guerra, no es suficiente para concluir con el conflicto armado y, en ese orden de ideas, pasar a una nueva página como país. Las reflexiones que ha habido por más de quince años sobre la aplicación de la justicia transicional tienen en cuenta la necesidad de una reparación integral de las víctimas del conflicto armado interno. Esto exige ir más allá de la justicia ordinaria, la cual se centra en la imputación de cargos y posterior condena del victimario por el daño cometido, y concebir un tipo de justicia que permita el restablecimiento del tejido social para conseguir una convivencia basada en la paz. De acuerdo con la abogada Yolanda Sierra León, por medio de una justicia restaurativa se puede lograr la recuperación de las relaciones perdidas en el marco de la guerra, al tomar en consideración a las víctimas, a los victimarios y a la sociedad en general (2019).

 La conveniencia de acoger una justicia como la restaurativa se puede apreciar al pensarla en términos de la reparación integral y las garantías de no repetición. Por una parte, una reparación requiere tomar en consideración cinco dimensiones para que sea completa: la individual, la colectiva, la material, la moral y la simbólica (El Espectador, 2019). Haciendo énfasis en la reparación simbólica, hasta hace poco tiempo tomó gran relevancia como instrumento sensibilizador y de comunicación sobre aquellos actos ocurridos en el transcurso del conflicto armado que dejaron a las víctimas bajo esta condición. Podría considerarse como una forma efectiva de reparación, ya que, en palabras de Sierra León, “atiende necesidades inmateriales, anímicas, incorpóreas, emocionales, subjetivas y culturales de las personas, de las comunidades y de la sociedad, que no pueden ser satisfechas con la indemnización económica o con las otras formas de reparación a que tienen derecho las víctimas” (2019). En ese orden de ideas, cualquier expresión cultural (como cantos y bailes típicos de las comunidades, teatro o cine colectivo y obras de arte) pueden servir como medio de reparación a través de los símbolos, siempre y cuando permita el rescate de la identidad y de los lazos sociales (El Espectador, 2019). Esto, con el paso del tiempo, debe impulsar a un efecto de aceptación del daño, de conversación entre víctima y victimario sobre lo acontecido y finalmente, de sanación y de reconciliación con el pasado para con la sociedad colombiana en general. 

 Por otra parte, la justicia restaurativa y en especial, la dimensión de la reparación simbólica, puede tener una influencia transformadora por medio del rescate de la memoria del conflicto armado interno y su ulterior exposición ante el país. En las ciencias sociales la memoria puede ser definida como un vehículo de conservación del pasado, el cual se caracteriza por ser selectivo y tener un componente emocional tras de sí pues, generalmente, se recuerdan aquellos sucesos que fueron traumáticos para un grupo de personas. Es importante advertir que cuando se habla de memoria necesariamente se tiene que tomar conciencia de que este es un territorio en disputa, pues su apuesta se dirige a la “significación del pasado [el cual claramente enfrenta] a diversos sectores de la sociedad en el presente” (Vargas Álvarez, 2017, pág. 11). En Colombia se debe abogar por una multiplicidad de memorias, esto es, escuchar a todas las partes que estuvieron involucradas en el conflicto armado, ya sea en calidad de víctima o de victimario y a partir de esto, buscar elaborar una narrativa del conflicto en clave plural. En palabras del historiador y ex director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) Gonzalo Sánchez, “elaborar una narrativa integradora e incluyente sobre las razones para el surgimiento y la evolución del conflicto armado interno, sobre los actores e intereses en pugna, así como sobre las memorias que se han gestado en medio del mismo, con opción preferencial por las memorias de las víctimas” (2013). Cabe decir que, acorde con el compromiso de garantizar la no repetición y visibilizar lo ocurrido durante la guerra interna, se fundó en el año 2011 el CNMH. También, uno de los mecanismos del SIVJRNR es la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), el cual busca esclarecer a través del testimonio de víctimas y victimarios, los sucesos ocurridos en el transcurso del conflicto armado.  

 La Corporación Fasol comprometida con las víctimas del conflicto armado, en especial a las pertenecientes al Poder Judicial colombiano, concibe la justicia restaurativa y, particularmente, la reparación simbólica como un derecho para estas; por lo que promueve de manera constante, desde el año 1991, ejercicios que apoyan en la recuperación, tanto individual como colectiva, que reivindican la dignidad de este colectivo de personas. Bajo este postulado, la Corporación sigue en pie de lucha en este tipo de acciones con el ánimo de que cada uno de sus destinatarios se empodere de su realidad e intente transformarla. 

 Desde el área jurídica reafirmamos nuestro compromiso de rescatar la multiplicidad de memorias del conflicto armado, teniendo prioridad por el testimonio de las víctimas y de elaborar una historia pública para exponer ante la ciudadanía en general, los hechos que dejaron a estas personas en condición de víctimas y, de esta manera, combatir el repertorio de violencia más sanguinario de todos: el olvido. 

 Referencias 

Centro Nacional de Memoria Histórica. (Septiembre de 2013). Recordar y narrar el conflicto: herramientas para reconstruir memoria histórica. Obtenido de centrodememoriahistorica.gov.co: https://centrodememoriahistorica.gov.co/recordar-y-narrar-el-conflicto/

Chaparro González, N. (2014). La reparación a las víctimas en la Ley de Justicia y Paz, un modelo de desaciertos y falsas promesas. En M. V. Uribe, & A. M. Forero, Aristas del conflicto colombiano (págs. 77-109). Bogotá: Editorial Universidad del Rosario.

El Espectador. (7 de Abril de 2019). Yolanda Sierra: “El arte y la cultura contribuyen a la justicia restaurativa”. Obtenido de elespectador.com: https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/jep/yolanda-sierra-el-arte-y-la-cultura-contribuyen-la-justicia-restaurativa-articulo-857844/#:~:text=El%20arte%2C%20la%20cultura%20y%20el%20patrimonio%20cultural%20contribuyen%20a,con%20sus%20costumbres%

Ministerio de Justicia. (s.f.). Justicia transicional en Colombia. Obtenido de justiciatransicional.gov.co: http://www.justiciatransicional.gov.co/Justicia-Transicional/Justicia-transicional-en-Colombia

Vargas Álvarez, S. (2017). Presentación. En S. (. Vargas Álvarez, Histori(a)fuera: ensayos sobre políticas de la memoria y usos públicos de la historia (págs. 7-21). Bogotá: Panamericana Formas e Impresos S.A.

Verdad Abierta. (11 de Febrero de 2008). La desmovilización: el proceso de paz (2003-2006). Obtenido de verdadabierta.com: https://verdadabierta.com/periodo4/

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